miércoles, 19 de octubre de 2022

 

GABY EL HEROE DEL PRADO

Basado en un hecho policial

Amanda salía de su trabajo una noche de luna llena.

Faltaba poco para llegar a su casa.

Iba entretenida escuchando música con los auriculares.

Caía la tarde y sus pasos taconeaban por la vereda.

Sin sospechar que otros pasos la seguían, algo torpes.

De pronto, siente cerca que alguien respira cerca suyo, con aliento a tabaco.

La chica se alarma y se saca los auriculares. Y camina más rápido.

El hombre más que hablar ruge, le habla rápido y mal, y esa voz pertenecía a una mirada gélida.

De pronto la toma del brazo y con amenazas le pide que siga junto a él y que se calle. Sino la iba a herir con su arma blanca.

Pudo ver que no bromeaba y que el cuchillo era largo y filoso, como sus palabras.

El cuchillo era grande como sus manos toscas.

Era un hombre de mediana edad, alto y corpulento.

Amanda mira para todos lados para ver si alguien puede ayudarla.

Pasa un hombre con paso apurado que no se arriesga a preguntar qué pasa.

Está más cerca de su casa. Y los minutos parecen horas. Esa calle era larga y poco iluminada.

El hombre también miraba para atrás y para los costados, para asegurarse que no los veían.

La seguía amenazándola. Su mal aliento repulsivo casi la hace desmayar. Pero más la asustaba la situación.

De pronto, otros pasos se escuchan en esa vereda tan conocida.

El hombre escucha una voz potente que le grita: -Dejála o te liquido!

Y por atrás le da un golpe, con sus brazos menudos.

El hombre soltó a la joven, pero no salió corriendo.

Se iba caminando lentamente, sintiéndose inmune, molesto por no poder culminar su fechoría. Siguió lanzando improperios de su boca virulenta.

Gaby la heroína salvadora, abraza a Amanda como una hermana. Esta se siente protegida y libre de las garras de ese inmundo.

El tipo se fue pero por suerte, por las cámaras de esa calle fue identificado.

Más allá del lamentable hecho, se resalta la buena acción de Gaby y su valentía para jugarse la vida por otra persona.

Ella es una transexual, que al ver este hecho recordó su pasado, cuando quisieron violentarla unos patoteros del barrio.

A ella y a otra compañera.

Por varios días Gaby fue la sensación de la radio y la TV.

Por su audacia y su gran gesto, que salvó a Amanda de una violación segura.

Amanda se vió con ella una tarde de sol, en pleno Rosedal, para agradecerle el gesto a la ¨vecina¨ valiente. Ahora son amigas, olvidan el triste suceso y disfrutan del paisaje haciendo planes para un futuro prometedor.

Sin olvidar que el destino a veces nos reta para saber cuánto podemos dar para ayudar a otro ser indefenso.

Gaby no tenía trabajo, pero hoy día le ofrecieron varios empleos. Eligió un empleo público, donde planea progresar, en un Sanatorio.

Las dos prefieren el Prado a pleno sol. Viendo como los pimpollos comienzan a abrir.

 

 

 

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